Medición de la oximetría de pulso pre/postductal como prueba de tamiz de cardiopatía congénita crítica
Palabras clave:
s:18:"Oximetría de pulso";, s:21:"saturación de oxígeno";, s:23:"cardiopatías congénitas";, s:23:"monitorización neonatal";, s:39:"Monitoreo de Gas Sanguíneo Transcutáneo";Resumen
A pesar de la alta tecnología y nuevos procedimientos quirúrgicos e intervencionistas, las cardiopatías congénitas siguen ocasionando altas tasas de morbimortalidad en el mundo; los recién nacidos son el grupo de mayor vulnerabilidad de colapso circulatorio al momento de cierre del conducto arterioso en aquellas malformaciones dependientes del ductus, sobre todo al no ser detectadas de manera oportuna en las unidades de maternidad u hospitales de nacimiento. En Gran Bretaña se calculó que el 25% de las cardiopatías congénitas graves no fueron diagnosticadas previo al alta de dichas unidades. Hasta el momento existe suficiente evidencia para recomendar la realización del tamizaje con oximetría del pulso pre/ posductal de las 24 a 48 horas de vida extrauterina, recomendación avalada por el Comité Asesor de Enfermedades Hereditarias de E.E.U.U en conjunto con la Academia Americana de Pediatría y la Asociación Americana del Corazón. El objetivo de esta recomendación es identificar a los recién nacidos con defectos estructurales cardíacos generalmente cianóticas que cursan con hipoxia en el periodo neonatal; se consideran siete lesiones potencialmente mortales: síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, atresia pulmonar, tetralogía de Fallot, conexión anómala total de venas pulmonares, transposición de grandes arterias, atresia tricuspídea y el tronco arterioso. El profesional de enfermería es el idóneo para realizar la prueba de medición de saturación de oxígeno, por ser un procedimiento fácilmente adaptable a las actividades del cuidado del recién nacido
