Rol del ejercicio y la nutrición en la reducción del riesgo de caídas en adultos mayores de 65 años con sarcopenia: Una revisión sistemática
Palabras clave:
s:10:"Sarcopenia";, s:9:"Ejercicio";, s:9:"Nutrición";, s:13:"Riesgo caídas";Resumen
Objetivo principal: Determinar cómo afecta la nutrición y el ejercicio físico en el riesgo de caídas en personas mayores de 65 años con sarcopenia.
Metodología: Se ha realizado la búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed y Web of Science, utilizando la siguiente estrategia de búsqueda basada en la regla PICOS “(“older adults” OR elderly) AND (sarcopenia) AND (exercise OR “physical activity” OR training OR nutrition* OR diet) AND (fall*)”. Se incluyeron estudios que cumplieran los siguientes criterios de inclusión: 1) Adultos mayores de 65 años que presenten sarcopenia. 2) Estudios que realizaran intervención a través ejercicio físico de cualquier modalidad o intervención nutricional. 3) Estudios que incluyeran grupos control. 4) Estudios que analizaran variables relacionadas con el riesgo de caída. 5) Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados.
Resultados: Un total de 10 estudios con un total de 917 pacientes. 3 estudios muestran que el ejercicio combinado, especialmente el de fuerza, pueden mejorar sustancialmente el equilibrio, la calidad de vida, la movilidad y aumentar la masa muscular frente a seguir un modo de vida sedentario. En cuanto a la modalidad del ejercicio, 3 estudios muestran que no existen diferencias entre tipos de ejercicios, aunque el ejercicio combinado puede maximizar las adaptaciones. Además, 3 estudios muestran que la intervención combinada de ejercicio y suplementación proteica y de vitaminas puede tener mayores beneficios que cualquiera por separado. No obstante, un estudio demuestra que una suplementación nutricional de proteínas y vitaminas D y E sin ejercicio es suficiente para mejorar la composición corporal, masa muscular, función, calidad de vida y marcadores séricos en ancianos con sarcopenia.
Conclusión: La suplementación proteica y el ejercicio físico de cualquier modalidad, especialmente el de fuerza, mejoran significativamente la fuerza, la funcionalidad, el equilibrio y/o la masa muscular. Pudiendo así reducir el riesgo de caídas en adultos con sarcopenia.
