Técnica en z modificada y su uso en la reconstrucción lobular
Palabras clave:
s:6:"Herida";, s:8:"Incisión";, s:7:"Cirugía";, s:7:"Técnica";Resumen
Objetivo principal: Conocer la correcta realización de la técnica en Z modificada y analizar los beneficios que posee.
Metodología: El presente estudio se llevó a cabo tras una revisión bibliográfica de la literatura científica sobre el uso de la Z plastia para la reconstrucción lobular. Para ello nos ayudamos de los descriptores DeCS y su emparejamiento mediante los operadores booleanos, para su posterior inclusión en bases de datos electrónicas. Se seleccionaron artículos de acceso libre, en inglés o castellano, y se descartó aquellos de pago o escritos en otro idioma.
Resultados principales: Esta técnica es una actualización de la técnica en Z, pero permite mantener el orificio inicial. Para llevarla a cabo se debe aplicar anestesia local con mepivacaína tras el diseño del colgajo. Con una erina se mantiene firme el lóbulo, realizando una escisión elíptica de la zona central, donde está el orificio rasgado para refrescar los bordes, manteniendo la zona superior intacta. Posteriormente, se realiza una incisión en los extremos de la Z, llegando en profundidad hasta la cara posterior del lóbulo. De esta manera se realizan 2 colgajos triangulares que se trasponen en la zona central abrazando al orificio inicial en la zona superior. La sutura se inicia en la cara anterior del lóbulo, tras dar puntos subcutáneos con sutura reabsorbible tipo vicryl de 5/0, procediendo posteriormente a la sutura cutánea discontinua con polipropileno monofilamento de 5/0. Se deja hilo de seda trenzada de 3/0 en la perforación y se aconseja al paciente que movilice el hilo varias veces al día hasta pasadas 3 semanas, que se permite colocar un pendiente de tamaño pequeño. Se retira la sutura a los 10 días de la intervención. Para los lóbulos rasgados completos el procedimiento es similar, realizando la Z plastia en la mitad del defecto rasgado.
Conclusión principal: Esta técnica es una opción rápida, sencilla y con buenos resultados estéticos para la reconstrucción lobular. Es una intervención útil para todo tipo de rasgados lobulares y, el hecho de mantener la perforación inicial, proporciona mayor satisfacción en las pacientes según algunos estudios.
