Reflexión sobre el proceso de medicalización de mujeres mayores. Una mirada desde la perspectiva de género y el trabajo social
Palabras clave:
s:6:"Género";, s:14:"Medicalización";, s:15:"Adultas mayores";, s:14:"Trabajo social";, s:11:"Dependencia";Resumen
Desde una visión del Trabajo Social se ha podido observar una de las estrategias androcéntricas ya percibidas por el enfoque de salud pública basada en el género: el proceso de medicalización de las mujeres. Queriendo poner el foco de atención en las mujeres mayores que presentan un alto consumo de tranquilizantes. Pretendemos estudiar la relación existente entre los roles tradicionales centrados en la reproducción y el cuidado del hogar que supone un factor predisponente para que aparezcan situaciones de incomunicación y aislamiento social, así como ausencia de reconocimiento y valoración social. Esta situación supone problemas psicológicos derivados de las tensiones sociales que precipita a las mujeres mayores al uso de psicofármacos. En los años 50 las compañías farmacéuticas vieron la forma de medicalizar el malestar de las mujeres y utilizaron la estrategia de ayudar a las más mayores a mantenerse estables y afrontar sus necesidades diarias mediante el uso de psicofármacos. En población anciana, este consumo aumenta un 24%. Por lo tanto, estamos ante un proceso de vulnerabilidad de las mujeres mayores que ha de ser estudiado en pos de no legitimar este proceso de medicalización que afecta, principalmente, a las mujeres; sufriendo, así, las más mayores, una doble discriminación por género y por edad. La inclusión de la perspectiva de género en el siguiente estudio permitirá conocer los procesos de prescripción y consumo diferencial en función del género de psicofármacos.
