Sedación consciente con midazolam para reducir la ansiedad en la ecocardiografía transesofágica
DOI:
https://doi.org/10.58807/garnata20246897Palabras clave:
s:30:"Ecocardiografía transesofágica";, s:10:"Enfermería";, s:8:"Ansiedad";, s:19:"Sedación consciente";Resumen
La ecocardiografía transesofágica (ETE) es una prueba diagnóstica en el campo de la cardiología, ya que nos proporciona información detallada sobre la estructura y la función del corazón. Esto nos permite ofrecer una mayor precisión y fiabilidad en el diagnóstico de pacientes con patología cardíaca. El objetivo de nuestro estudio fue analizar el perfil del paciente ambulatorio que se sometía a una ecocardiografía transesofágica, así como, determinar la ansiedad que presentaban o no estos pacientes y medir qué percepción de sedación e incomodidad tenían tras finalizar la prueba. Para ello se llevó a cabo un estudio descriptivo transversal observacional que se desarrolló en una muestra de 52 pacientes desde el laboratorio de ecocardiografía del Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada, en una proporción equitativa de hombres y mujeres. La mayoría de los pacientes que se realizaron una ETE presentaban arritmias tipo Fibrilación auricular o eran pacientes que habían sufrido un Ictus criptogénico a causa de un foramen oval permeable (FOP). Estos pacientes tenían como factores de riesgo cardiovascular mayoritariamente hipertensión arterial, dislipemia y diabetes. El sobrepeso y la obesidad estaban presentes en un 40.4% y 23.1% respectivamente. La ansiedad ausente es mayor que la presente en general y las dosis de midazolam están ajustadas a las normas. No parece haber diferencias entre hombres y mujeres ni por grupo de edad. Al finalizar la prueba los pacientes tuvieron una percepción de sedación adecuada.
