Valoración del estado nutricional para prevenir las lesiones por presión en pacientes mayores de 65 años: una revisión narrativa
Palabras clave:
s:14:"Envejecimiento";, s:29:"Escala del estado nutricional";, s:18:"Úlcera por Presión";, s:10:"Prevención";Resumen
Introducción: Las lesiones por presión son la mayoría evitables, afectando alrededor de 7,5 millones de personas y causando sobre 29.000 muertes anualmente en el mundo. Prevalecen sobre todo en ancianos, cada vez con mayor esperanza de vida. Dada su alta incidencia, es importante prevenirlas empleando escalas de valoración del riesgo de lesión por presión. Además, debe vigilarse el estado de la piel, para identificar signos precoces de sus factores etiológicos. Por otro lado, usar instrumentos de valoración del estado nutricional es esencial, pues la malnutrición es uno de los factores de riesgo intrínsecos en la génesis de lesiones por presión.
Objetivos: Conocer si valorar el estado nutricional es útil para prevenir úlceras por presión, en pacientes con 65 años o más. Además, observar las distintas herramientas de valoración del estado nutricional presentes en la literatura.
Metodología: Revisión bibliográfica narrativa, llevada a cabo en 4 bases de datos. Finalmente, se seleccionaron artículos que abordaban sendos objetivos, publicados entre 2006-2021, en español y/o inglés, de personas con 65 años o más. Se descartaron aquellos estudios que incumplían los criterios de inclusión y exclusión expuestos.
Resultados: La escala de valoración del estado nutricional Mini Nutritional Assessment es la más usada a la hora de prevenir la aparición de una lesión por presión. Por otro lado, se recopiló información de 5 artículos, especialmente, sobre las características de 5 escalas del estado nutricional para su uso en ancianos.
Discusión y conclusiones: Un adecuado estado nutricional puede prevenir lesiones por presión, siendo efectiva su valoración mediante escalas validadas. Además, es necesario aplicar herramientas de valoración del estado nutricional rápidas y sencillas. Se aconseja administrarlas en el ámbito asistencial originario. No existe un “gold standard” para medir el estado nutricional
