Nightingale, el ‘espacio para el cuidado’ y su influencia en la arquitectura de hospitales
Palabras clave:
s:20:"Florence Nightingale";, s:10:"Enfermería";, s:12:"Arquitectura";, s:8:"Hospital";, s:7:"Espacio";, s:7:"Cuidado";Resumen
A lo largo de la historia la salud y la enfermedad han sido motivo de preocupación para los hombres. Esta situación provocó que se crearan espacios arquitectónicos que sirvieran para reconquistar la primera y dejar atrás la segunda. Son muchos los ejemplos de edificios, los hospitales, que se han construido, unos con carácter temporal y otros definitivos. Los primeros vienen de la mano del mundo grecorromano que sentaron las bases para los posteriores. Pero a medida que lo místico daba paso a la ciencia las necesidades cambiaron. Poco a poco, se fueron adaptando los espacios para crear las condiciones más idóneas que facilitaran la curación y el cuidado de los enfermos. Uno de los ejemplos más interesantes, y que es considerado punto de partida, es la intervención que realiza Florence Nightingale primero en el Hospital de St. Thomas y posteriormente en el Hospital Herbert en la segunda mitad del siglo XIX. En ellos, ciencia, arquitectura y salud se dan la mano para caminar juntas y lograr así su objetivo: curar y cuidar a los enfermos
