Cuando el cuidador ha de dejar de serlo
Palabras clave:
s:8:"Cuidador";, s:25:"Investigación cualitativa";, s:15:"Hospitalización";, s:14:"Rehabilitación";Resumen
La dedicación de los cuidadores y cuidadoras familiares suele tener un componente de continuidad y constancia, ocupando las veinticuatro horas de cada día en el cuidado proporcionado. Los cuidadores y cuidadoras familiares en numerosas ocasiones manifiestan deber moral a la hora de prestar los cuidados. Sin embargo, muchas veces, este sentimiento de obligación hace que su propio debilitamiento físico y enfermedad pasen a estar relegados a un segundo plano, poniendo en riesgo aspectos importantes como su propia salud e integridad física.
En la narrativa clínica, a continuación, se presenta desde un punto de vista reflexivo y crítico, una serie de ideas sobre la necesidad de autocuidado en el cuidador y las implicaciones emocionales que conlleva asumir el rol de cuidador familiar.
