Dejar algo sembrado. Vivencias tras veinticuatro años de cuidadora familiar
Palabras clave:
s:1:"*";Resumen
La protagonista de este relato es una mujer que ha dedicado gran parte de su vida a prestar cuidados sin haber recibido formación para ello. Gracias a su fortaleza de carácter, su intuición y su capacidad de observación consiguió superar su déficit de conocimientos y adaptarse a un cambio radical en su vida. Vemos un ejemplo más de cómo los cuidados familiares son asumidos mayoritariamente por las mujeres, quienes relegan a un segundo plano sus necesidades en pro del bienestar del receptor de los cuidados, esta situación supone un desgaste físico y psíquico de la cuidadora que una vez instaurado es difícil de resolver. Se evidencia la necesidad de que los profesionales de enfermería en atención especializada incluyan a las cuidadoras dentro de su cartera de clientes, identificando esta figura durante el ingreso hospitalario, velando por su bienestar mientras permanece en el hospital y proporcionando asesoramiento sobre los cuidados que van a prestar al paciente en domicilio
