analizar el grado de conocimiento y la actitud sobre las voluntades anticipadas (VVA) de los profesionales de enfermería que realizan su labor asistencial en las unidades de Medicina Interna y de la población general no sanitaria.
Estudio descriptivo observacional de corte transversal. Participaron en el estudio un total de 151 personas con una edad media de 40,16 ±10,11 años. De los cuales 68 sujetos pertenecían al grupo población general no sanitaria, 48 eran enfermeros y 40 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería del Servicio de Medicina Interna.
El personal sanitario tiene actitudes muy positivas hacia el documento de VVA, a pesar de que su autopercepción de nivel de conocimientos es medio-bajo, al igual que el grupo de voluntarios.
Es necesaria formación y campañas de concienciación orientadas a los profesionales sobre el documento de VVA, ya que son el principal medio de información sobre las instrucciones previas para los pacientes.
to analyze the degree of knowledge and attitude regarding advance directives (AVV) of nursing professionals who carry out their care work in Internal Medicine units and the general non-healthcare population.
Cross-sectional observational descriptive study. A total of 151 people with a mean age of 40.16 ±10.11 years participated in the study. Of which 68 subjects belonged to the general non-health population group, 48 were nurses and 40 were auxiliary nursing technicians from the Internal Medicine Service.
Health personnel have very positive attitudes towards the VVA document, despite the fact that their self-perception of level of knowledge is medium-low, like the group of volunteers.
Training and awareness campaigns aimed at professionals about the VVA document are necessary, since they are the main means of information about advance instructions for patients.
En los últimos años se ha producido un cambio considerable en las relaciones clínicas y asistenciales entre los pacientes y los profesionales, fomentando la humanización de la sanidad y la concienciación de los derechos y los deberes de los sujetos en relación con la salud. Esta transformación ha provocado la búsqueda de nuevos valores éticos, como el respeto a la capacidad de tomar decisiones y el derecho a la voluntad del paciente.
La declaración de voluntades vitales anticipadas (VVA), también conocida como instrucción previa o testamento vital, es la manifestación escrita realizada por una persona mayor de edad y capaz que, consciente y libremente, expresa anticipadamente las voluntades e instrucciones que deben respetarse en la atención sanitaria (cuidados y tratamientos) que reciba en caso de que se den circunstancias clínicas en las cuales no pueda expresar personalmente su voluntad o no tenga capacidad para manifestarla.
La creación de los Registros para la inscripción de los Documentos de VVA, fue aprobada mediante el RD 124/2007, estableciendo de esta manera un fichero automatizado.
Durante los últimos años se ha estudiado el grado de conocimiento sobre las VVA entre pacientes, familiares e incluso sobre profesionales sanitarios. En general, estos estudios indican que existe un alto nivel de desconocimiento acerca de las instrucciones previas, tanto por parte de los pacientes
Por eso el objetivo de este estudio fue analizar el grado de conocimiento y la actitud sobre las VVA de los profesionales de enfermería que realizan su labor asistencial en las unidades de Medicina Interna y de la población general no sanitaria.
Se llevó a cabo un estudio descriptivo observacional de corte transversal. Para ello, el investigador principal se puso en contacto con la supervisora de Enfermería de cada unidad para presentarle el estudio y solicitar su ayuda para la difusión del mismo en su unidad. La recogida de datos se realizó mediante un cuestionario autoadministrado. Se habilitó un espacio en la sala de personal de cada unidad para dejar los cuestionarios, así como una urna cerrada para facilitar la entrega de los mismos de manera anónima.
Se solicitó la participación de enfermeros y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) que desempeñaran su trabajo en las unidades de Medicina Interna del Complexo Hospitalario de Ourense. Además, se pidió la participación de un grupo de voluntarios no sanitarios para comparar sus conocimientos sobre el tema de estudio con los profesionales sanitarios participantes.
Se analizaron variables sociodemográficas (edad, sexo, años de experiencia laboral y tipo de vinculación laboral), así como el grado de conocimiento y actitudes ante las VVA mediante el cuestionario validado "
a) Bloque de Conocimientos: aspectos legales o normativos (11 ítems), propuestas sobre definición conceptual (7 ítems), documentación oficial (4 ítems), uso (6 ítems) y procedimiento de registro (13 ítems), con 3 opciones de respuesta (no, sí, dudoso).
b) Bloque de Actitudes: actitudes profesionales ante el momento de la aplicación práctica (9 ítems) y ante escenarios complejos (8 ítems), utilizando escalas de respuesta tipo Likert de 1 a 5 (desde "totalmente en desacuerdo" a "totalmente de acuerdo").
Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación de Galicia, con número de registro 2018/028 y ha seguido los principios éticos establecidos en la Declaración de Helsinki y el Convenio de Oviedo.
El anáisis de datos se efectúo con el paquete estadístico SPSS 21.0. El anáisis descriptivo se realizó a través de las medidas de tendencia y dispersión habituales: media y desviación estándar. Para la descripción de las variables categóricas, se emplearon frecuencias absolutas y porcentajes. El nivel de significación se estableció en p ≤ 0,05 para todos los anáisis y técnicas estadísticas
Participaron en el estudio un total de 151 personas, con una edad media de 40,16 ±10,11 años. El sexo predominante fue el femenino (135 mujeres y 16 hombres). Un total de 68 sujetos pertenecían al grupo población general no sanitaria (36,71±10,06 años), 48 eran enfermeros (41,16±9,4 años) y 40 TCAE (44,52 ±11,94 años). El 45% de las enfermeras y el 53% de los TCAE eran personales fijos. Destaca el elevado número de personal eventual, siendo del 40% en enfermería y del 43% en TCAE. En relación con el tiempo total de experiencia laboral, las enfermeras presentaron una media de 14,28 ±8,0 años y las TCAE de 19,16 ±11,43 años (
| Voluntarios | Enfermeras | TCAE | |
|---|---|---|---|
| n | 68 | 48 | 40 |
| Edad (años) | 36,71 ±10,06 | 41,16 ±9,4 | 44,52 ±11,94 |
| Experiencia (años) | 14,28 ±8,0) | 19,16 ±11,43 | |
| Sexo (n Masculino/n Femenino) | 7/56 | 5/43 | 4/36 |
En cuanto a los resultados del cuestionario de Conocimientos sobre VVA, se observó que, en el primer bloque de preguntas, que versaba sobre "Aspectos legales o normativos de las VVA", llama la atención que fueron los voluntarios, seguidos de los enfermeros y, por último, de los TCAE, los que presentan mayor porcentaje de aciertos, aunque no resultó significativo. Los resultados muestran que un 60,4% de los enfermeros, un 53,7% de los TCAE y un 54% de población no sanitaria no sabían que las personas con una resolución judicial de incapacidad podían inscribir sus VVA. Además, en este bloque destaca que un elevado porcentaje (61,9%) de la población no sanitaria, frente a un 41,7% de los enfermeros y un 36,6% de los TCAE eran conocedores de que los profesionales sanitarios están obligados a informar sobre las VVA.
En relación con las preguntas sobre la definición conceptual de testamento vital, únicamente se encontraron diferencias estadísticamente significativas (p= 0,046) en la cuestión sobre si el testamento vital debería ser tenido en cuenta siempre, independientemente del nivel de conciencia del paciente donde se observa que a pesar del bajo porcentaje de sujetos que contestaron correctamente, este fue superior en el grupo de población no sanitaria. Por otro lado, un escaso número de enfermeras (56%) y de TCAE (53,7%) afirmaba conocer el significado del término limitación de esfuerzo terapéutico.
En el apartado que versaba sobre los documentos necesarios para el registro de las instrucciones previas, se observó que las TCAE presentaron de manera significativa (p=0,044) mayor porcentaje de respuestas correctas. Alrededor del 68% de los participantes no sabe dónde ni cómo se puede inscribir las VVA, ni qué documentación debe aportar. Llama la atención que entre un 80% y un 95% de los sujetos que componen el estudio manifestaron que no tienen suficiente información sobre las VVA. El grupo de población general presentó de manera significativa un mayor porcentaje de respuestas correctas en relación con el personal de enfermería (p=0,027) respecto a conocimientos sobre que profesionales sanitarios están habilitados para la consulta de las VVA.
Los apartados sobre actitudes solo fueron contestados por los profesionales sanitarios y no se encontraron diferencias significativas entre las respuestas dadas por enfermeras y TCAE. Se observó que la gran mayoría del personal consideró el documento de VVA como un documento útil y que facilitaba la toma de decisiones (enfermería: 37%; TCAE: 48,8%) y, de manera paralela, afirmaban no sentirse preparados para informar a los pacientes sobre ello (enfermería: 50%; TCAE: 48,8%) y consideraron que los pacientes crónicos a los que atendían no estaban bien informados sobre cómo participar en la toma de decisiones al final de la vida (enfermería: 33,3%; TCAE: 46,3%).
Este estudio demuestra que el personal sanitario tiene actitudes muy positivas hacia el documento de VVA, a pesar de que su autopercepción del nivel de conocimientos es medio-bajo, al igual que el grupo de voluntarios no sanitarios. Estos datos son similares a otros estudios anteriores,
Llama la atención que un número reducido de enfermeras y TCAE conozcan la obligación de los profesionales sanitarios de informar a sus pacientes sobre el testamento de VVA. Además, los profesionales sanitarios tienen dudas y responden incorrectamente a la pregunta sobre el significado de la limitación del esfuerzo terapéutico.
En algunos estudios se asoció la edad, el sexo femenino y la pertenencia a servicios del área médica (en contraposición a los servicios quirúrgicos) con un mayor conocimiento de las VVA.
Por otro lado, la mayoría de los profesionales consideran útiles e importantes la realización de instrucciones previas, pero no se sienten capacitados para proporcionar esta información a los pacientes. A pesar de no tener claro el uso y los aspectos legales de las instrucciones previas, ni sentirse capaces de informar sobre estas, los profesionales sanitarios encuestados las recomendarían a sus pacientes crónicos.
En algunos trabajos, también se han encontrado contradicciones en este sentido, donde se concluye que las principales razones para estos antagonismos son la falta de sentido de la responsabilidad (muchos no lo consideran como parte de su función o de su trabajo), la falta de tiempo y el desconocimiento.
Para que esta situación mejore, debemos contar con una adecuada educación y formación sobre las instrucciones previas, así como aumentar las oportunidades durante la práctica clínica o asistencial para abordar este tema con nuestros pacientes.
Sin embargo, no solo es necesaria la formación, sino también el desarrollo de campañas de concienciación dirigidas a los profesionales, con el fin de convencerlos de los beneficios que aporta la planificación anticipada de decisiones en la práctica clínica y los beneficios que se pueden obtener en los cuidados en el final de la vida.
Las VVA son un tema de actualidad cada vez más relevante, y el ámbito hospitalario es el idóneo para abordarlo, dada su proximidad con el paciente y con las familias. Los profesionales sanitarios son el principal medio para informar sobre las VVA, por lo que parece imprescindible su inclusión en programas formativos. Concretamente, los profesionales de enfermería, dada la cercanía que nos caracteriza en nuestras funciones con los usuarios del sistema, y el hecho de que somos con frecuencia los que más cerca nos situamos en el proceso de la muerte o en las fases previas, podríamos ser unos importantes informadores de este documento. Por todo ello, la responsabilidad en este tema no debería recaer únicamente en el médico, sino que debería de ser una labor en equipo.